7 de julio de 2008

"La pasión", de Jeanette Winterson

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4 comentarios:

Anónimo dijo...

La Pasión es un libro sobre el amor, más aún que una simple historia de amor. Sobre todo porque esta historia no es nada simple.
A principios del siglo XIX, Henri, un francés criado en el campo en el seno de una familia muy católica que había hecho de él un hombre bueno y sensible, se alista a las tropas de Napoleón, que por aquel tiempo estaba intentando expandir su imperio. Durante aquellos años al servicio del ejército francés, descubre muchas otras formas de vida que él no se habría podido imaginar, conoce buenas personas, otras no tan buenas, y, sobre todo, conoce a Napoleón. Pero su admiración por el emperador es tal que no se da cuenta de que Napoleón no es más que un pequeño hombre de grandes ambiciones al que le encanta comer pollo. Lejos de allí, en Venecia, Villanelle, la protagonista femenina de nuestra historia, se gana la vida gracias al juego, y sobrevive como puede en una ciudad llena de magia, leyendas y misterios. La casualidad o tal vez el destino los une a ambos años después y juntos renacen en Venecia y se adentran en la magia y la locura de aquella ciudad de la que ya no podrán escapar.
La Pasión es un libro sobre el amor, sobre los límites de este amor, sobre el amor apasionado, sobre el temor al amor, sobre amores idealizados, sobre el amor a la familia, a las raíces, a lo imposible de alcanzar. Sobre la libertad de amar. Y sobre la libertad. Sobre el derecho a poder elegir un camino sin que nada nos ate. Sobre la felicidad, sobre la vida. Y todo esto aderezado con un toque de magia muy especial que hace de Venecia otra Venecia, y de los protagonistas de esta historia otras personas totalmente diferentes.

Paco dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Paco dijo...
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Anónimo dijo...

Jeanette Winterson - La Pasión

Segunda parte (De Moscú a Venecia)

Rusia. Un padrecito.
"No hay casa de empeños para el corazón". Sin corazón para sobrevivir.
Moscú ardiendo.
"No todos los hombres son tan afortunados como Ulises".
El odio después del amor.
El futuro tachado por la guerra: "sólo existe el presente".
La fuga, los recuerdos felices, una prostituta.
Jugar a apostar la vida. Cada rostro contenía algo del otro: fin del juego (¡las manos blancas!).
Otra vez el corazón, otra vez la dama de picas. Las nueve noches.
"Empecé a sentir mis propias sombras".
El amor, como frambuesas en la nieve: "dejó caer su cabellera sobre mí y yo me sentí como tendido entre la hierba alta, a salvo".
Bonaparte y la gente. Lo mejor y la libertad. El odio a Bonaparte.
Los demonios buscados, los otros, los odios.
"Lo enterramos como un erizo que aguarda la llegada del verano"
Patrick y Cork. Los amigos perdidos, el combate, la guerra, el futuro tachado.
Venecia, 1813.
"...y recé para que mi pasado se hundiera para siempre en el olvido".
Los exiliados, la vieja criatura,un oráculo la Dama de Recursos.
El corazón de Villanelle, la cadena en el carámbano.
"-Te quiero- dije
- Eres mi hermano- dijo, y nos alejamos remando".
Paris vs. Venecia.
El ropero y el amor a Villanelle.
Los amantes, desvalidos y valerosos.
Remar, el casino, el pasado ido.
La huida: el cocinero, el marido, el crimen (Villanelle caminando sobre las aguas).
Napoleón derrotado, Henri encarcelado (el sacrificio): "Y por primera vez en mi vida me di cuenta de que yo era el más poderoso. Yo era el que tenía la carta ganadora".
El abogado otra vez, jugando otra vida.
El sonido del corazón, Villanelle y la madre.
No hay jardín lo bastante grande para el amor.
Henri y Napoleón: "¿Existe algo más humillante que descubrir que el objeto de tu amor no te merecía?".
Venecia, las ciudades interiores.
Henri:"La pasión. La obsesión. He conocido ambas y sé que la línea divisoria es tan delgada y cruel como una daga veneciana".
"Tenemos miedo de la pasión y nos reímos del exceso de amor y de los que aman sin límite. A pesar de todo, ansiamos sentir".
Josefina, la madre, las plantas, el pájaro, el jardín: "Es esto lo que añoro de los campos: el sentido del futuro tanto como el del presente".
Sorprenderse de lo más evidente, cavar con las manos.
Lo que sea cierto o no no tiene importancia.
"Sin palabras, ella me revela mi propio ser. Igual que los genios, ignora lo que hace"
Os estoy contando historias. Creedme.
Venecia, Año Nuevo de 1814.