Vamos a por la tercera lectura en esta aventura de leer en
la nube… En esta ocasión nos volvemos a ir al extranjero, a Turquía, al país de
la mezcla entre oriente y occidente. Y lo hacemos de la mano del Premio Nobel
de Literatura en 2006, el turco Orhan Pamuk, con su obra “La vida nueva”. Un
libro que una mujer abandona al azar en la mesa de un café es el punto
departida de esta novela, concebida como un viaje exterior e interior en el que
Osman, el protagonista, recorre su propia existencia, una existencia que, desde
la lectura del libro, no volverá a ser la misma. Una historia que nos aporta la
creatividad y la visión de un hombre de hoy que vive y escribe en la frontera
de dos mundos: Occidente y el Islam.
He leído por ahí, en algún sitio (mi profesionalidad me
impide no citar la fuente: http://lapagina17.blogspot.com.es/2012/02/la-vida-nueva-orhan-pamuk.html),
que “los que hayan leído “La vida nueva’ sabrán de sobra que esta no es una
novela fácil de leer. Los que no hayan tenido el gusto no podrán hacerse una
idea de hasta qué punto este libro es complejo. Complejo de leer y de reseñar.”
En este caso, creo que empezamos la lectura todos a la vez,
por lo que tampoco puedo aportar mucho más en este primer post, pero al margen
de la dificultad, ¿creéis que puede ser mala una lectura que se titula “La vida
nueva”, con la esperanza que eso implica y que empieza así?: "Un día leí
un libro y mi vida cambió. Ya desde las primeras páginas sentí de tal manera la
fuerza del libro que creí que mi cuerpo se distanciaba de la mesa y la silla en
la que estaba sentado. Pero, a pesar de tener la sensación de que mi cuerpo se
alejaba de mí, era como si más que nunca estuviera ante la mesa y en la silla
con todo mi cuerpo y todo lo que era mío y el influjo del libro no solo se
mostrara en mi espíritu, sino también en todo lo que me hacía ser yo. Era aquel
un influjo tan poderoso que creí que de las páginas del libro emanaba una luz
brillantísima que al mismo tiempo cegaba mi mente y la hacía refulgir…”
Tiempo tenemos (un mes, como siempre), para comprobarlo,
para decepcionarnos, o para que la literatura, otra vez, nos vuelva a enamorar…
¿os dejáis?